Ser saqueado significa que otros jugadores te atacan repetidamente para robarte los recursos. Sobre todo para los jugadores nuevos, esto puede ralentizar tu progreso y hacer que el juego sea frustrante. La buena noticia es que hay varias maneras de convertirte en un objetivo menos atractivo.
A continuación, encontrarás pasos prácticos que puedes seguir para proteger tus aldeas y desanimar a los saqueadores.
Los saqueadores suelen tener como objetivo a los jugadores que parecen inactivos. Muchos utilizan herramientas de "búsqueda de inactivos" o simplemente observan las aldeas cercanas para detectar signos de un crecimiento lento.
Para mostrar que estás activo:
Aumenta tu población regularmente a lo largo del día.
Procura mejorar tus edificios y campos siempre que sea posible.
El desarrollo frecuente indica que estás en línea y que te vas a defender, y la mayoría de los saqueadores prefiere evitar a un oponente activo.
Intenta mantener la población de tu aldea entre los 200–300 mejores jugadores de tu mundo de juego.
Esto ayuda de dos maneras:
Parecerás menos vulnerable a los saqueadores oportunistas.
Tendrás más posibilidades de que te inviten a una alianza fuerte, lo que te proporcionará una valiosa protección.
Entrena algunas tropas y mejora tu muralla al menos al nivel 10–15.
Esto aumenta las posibles pérdidas para cualquier jugador que te ataque y hace que saquearte no sea rentable.
En cada aldea — incluso en las nuevas — mantén al menos:
5 exploradores al principio
Más adelante, al menos 20–30 exploradores
Los exploradores te ayudan a detectar con antelación los ataques entrantes y desincentivan los saqueos repetidos.
Nunca dejes grandes cantidades de recursos en tus aldeas mientras estés desconectado. Antes de desconectarte:
Pon en cola construcciones costosas.
Envía recursos a tu capital u otra aldea bien defendida.
Si aún tienes demasiado, contribuye a tu bono de alianza.
Disminuir el botín disponible te convierte en un objetivo mucho menos atractivo.
Configura rutas de comercio que envíen automáticamente tus recursos a una aldea defendida mientras estés desconectado. Como referencia, procura no tener más de 20.000 recursos en total en una aldea de recursos.
Con cerca de 30 exploradores, 800 tropas defensivas y una muralla de nivel 15, la mayoría de los atacantes se marchará — simplemente no merece la pena correr el riesgo.
Si necesitas ahorrar para construcciones importantes, recoge recursos solo cuando estés revisando activamente tu cuenta y gástalos de inmediato.
Un nombre de alianza fuerte, por sí solo, a menudo basta para disuadir ataques. Si sigues los pasos anteriores, unirte a una alianza debería ser fácil: las alianzas buscan a jugadores activos y bien desarrollados.
No hace falta llenar todas tus aldeas de tropas defensivas. Siempre que tus aldeas de recursos no acumulen demasiados recursos, detectes a los exploradores enemigos y tengas algo de defensa disponible en las aldeas cercanas (tuyas o de tus aliados), la mayoría de los saqueadores renunciará.
Quizá pienses que construir varios escondites protegería tus recursos. En la práctica, esto no es muy eficaz.
Los escondites ocupan espacios de construcción valiosos que estarían mejor aprovechados para el crecimiento.
No pueden proteger suficientes recursos una vez que tu desarrollo avance.
Construir un escondite al principio puede ayudar, pero depender de muchos escondites frena tu progreso en comparación con los jugadores que invierten en defensa y desarrollo adecuados.